J.R. FONTENLA, G. SIMON, D. PITA.
RESPUESTA La prueba mediante la cual es posible la observación del ángulo iridoesclerocorneal se denomina gonioscopia.
COMENTARIO: El diagnóstico del glaucoma se basa en tres pilares: el aumento de la presión intraocular, las alteraciones en el nervio óptico y las alteraciones en el campo visual. Para su estudio se realiza la tonometría, la oftalmoscopía y la campimetría respectivamente. Además existen otras pruebas que nos permiten clasificar el glaucoma en sus diversos tipos. Una de estas pruebas es la gonioscopia. Esta consiste en la observación del ángulo iridoesclerocorneal. Si recordamos el recorrido del humor acuoso este se produce en el epitelio de la pars plicata del cuerpo ciliar, segregándose a la cámara posterior. Desde aquí y a través de la pupila pasa a la cámara anterior y se drena por el ángulo iridoesclerocorneal pasando por la malla trabecular al canal de Schlemm y a las venas acuosas. Dependiendo donde este la causa se pueden clasificar los glaucomas en pretrabeculares, trabeculares y postrabeculares. La gonioscopia estudia la zona del trabeculum y mediante ella se puede observar si existe alguna anomalía en esta estructura, lo que nos permite diagnosticar los glaucomas de causa trabecular y establecer el tipo. La dificultad de esta prueba radica en que debido a la localización del ángulo este no es visible de manera directa por lo que se debe observar siempre interponiendo lentes de gonioscopia, que se colocan en contacto con el ojo tras la instilación de anestesia tópica y usando generalmente una sustancia lubricante (hidroxipropilmetilcelulosa) que asegura el contacto corneal. Estas lentes de gonioscopia hay de diferentes tipos y su funcionamiento se basa en el uso de espejos o de prismas. Aparte de la lente puede ser necesario también el uso de la lámpara de hendidura, como en el caso que presentamos, o el microscopio quirúrgico. |
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