J.R. FONTENLA, D. PITA.
RESPUESTA Se trata de un cruce patológico Gunn IV, signo de pretrombosis, o signo de Bonnet.
COMENTARIO: Los signos de cruce son muy importantes en el diagnóstico de la retinopatía hipertensiva ya que nos permiten graduar el daño vascular y parenquimatoso producido por la HTA a nivel ocular y hacer una extrapolación al daño que pueden padecer otros órganos diana como son corazón, cerebro o riñones. Normalmente, en los cruces arteriovenosos, la adventicia forma una cubierta común para la arteriola y la vénula, estando las paredes de los dos vasos íntimamente unidas por un cinturón inextensible. Las 2/3 partes de las ocasiones la arteriola cruza por encima de la vénula y en los cruces normales no se observan cambios de dirección, diámetro o color en los vasos. En la hipertensión se produce un adelgazamiento de la capa media de la arteriola y proliferación del tejido perivascular que desembocan en un aumento de tamaño y un mayor endurecimiento de la adventicia. A nivel del cruce estos cambios comprimen y deforman la pared de la vénula ya que es de menor consistencia. Esto es debido a que en el cruce arteriovenoso la adventicia común engrosada y endurecida hace de cinturón que constriñe conjuntamente la arteriola y la vénula. Mientras la arteriola, con una pared vascular mayor, resiste, la vénula con unas paredes vasculares mas débiles, se deforma y sufre un estrechamiento de su luz. Este estrechamiento de la luz venular va a provocar una alteración vascular con dificultad del retorno venoso a nivel del cruce. Todo esto se traduce a nivel oftalmoscópico en dos alteraciones: 1.- Disminución de la columna sanguínea a nivel del cruce con estasis vascular distalmente al mismo. 2.- Variaciones del trayecto venoso a nivel del cruce. La primera alteración origina el llamado signo de Gunn, quien lo describió por primera vez en 1892. En síntesis este signo observa la deformación del calibre venular a nivel del cruce y por ende la facilidad/dificultad circulatoria a ese nivel. Se divide en 4 grados: Grado I: Existe un ocultamiento de la columna sanguínea venosa a nivel del cruce arteriolo-venular. Grado II: La vena parece como si estuviera cortada, hay una falta de columna sanguínea antes y después del cruce. Grado III: Debido a la dificultad de paso de la corriente sanguínea se produce una dilatación del cabo distal venoso. Grado IV: Sumamos a los anteriores hallazgos la presencia de exudados duros, algodonosos edema retiniano y hemorragias a nivel del cruce. Este es un signo de pretrombosis. |
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