J.R. Fontenla,
M. Ferran, B. Romero, A. Aranda, A. Burés, M. Grau, X. Vazquez, D. Pita.
EXUDADOS BLANDOS
Los exudados blandos o algodonosos son manchas blanquecinas de mayor tamaño que los exudados duros y de bordes mal definidos, que recuerdan a masas de algodón flotando en la capa de retiniana de fibras nerviosas. Se localizan en el polo posterior cerca de capilares peripapilares radiales y suelen estar rodeados de microaneurismas (Foto). Podemos considerarlos como el heraldo de la malignización de la HTA. Corresponden a zonas de infarto en la capa de fibras nerviosas. Fisiopatológicamente, son debidos a isquemia aguda y severa producida por una vasoconstricción arteriolar tan intensa que llega a producir necrosis de la propia arteriola terminal (arteriolonecrosis) y en consecuencia isquemia de las fibras nerviosas y degeneración axonal con acúmulo de organelas citoplásmicas y axoplasma. Clínicamente son un signo de HTA severa en jóvenes y traduce un sufrimiento parenquimatoso importante, no sólo a nivel retiniano sino también en otros órganos. Así, son signo de malignización de la HTA y nos indican la posibilidad de que el paciente sufra un fallo renal o cardíaco. La presencia de manchas algodonosas en la retina puede deberse a múltiples entidades con las que se debe realizar el diagnóstico diferencial. Para esto, es necesario una buena anamnesis y una buena exploración ocular en busca de otros síntomas y signos asociados. En cuanto a la anamnesis es importante preguntar por los antecedentes de enfermedades generales compatibles con esta manifestación clínica como diabetes, anemia, leucemia, linfoma, colagenosis, infección por VIH, radioterapia, endocarditis infecciosa y disproteinemias.
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