J.R. Fontenla,
A. Aranda, M. Grau, X. Vazquez, D. Pita.
INTRODUCCIÓN El examen oftalmoscópico del fondo de ojo supone una oportunidad única para visualizar directamente el desarrollo de una microangiopatía hipertensiva y/o arterioesclerótica ya que el ojo es la ventana del organismo para acceder tanto a la microcirculación como a las repercusiones parenquimatosas de la hipertensión arterial (HTA) que resultarán extrapolables a otros órganos como riñones, cerebro o corazón. La transparencia de los medios oculares permite un examen detallado de las alteraciones vasculares que nos orientará sobre la repercusión sistémica de los procesos hipertensivos y/o arterioescleróticos. El examen oftalmoscópico es un método que puede aportar importantes datos sobre el estado y la evolución del proceso hipertensivo, así como su pronóstico evolutivo. Para ello tan sólo se requiere el análisis detallado de los posibles cambios que la hipertensión provoca en el árbol vascular y en el parénquima retiniano.
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