J.R. Fontenla, M. Grau, X. Vazquez, D. Pita.
IRREGULARIDADES DEL TRAYECTO VASCULAR En el paciente normal los vasos retinianos son ligeramente tortuosos y describen un recorrido serpenteante. La HTA puede modificar esta morfología en dos sentidos: aumentando la tortuosidad (Ver foto), por lo cual los vasos adoptan forma en tirabuzón, o disminuyendo la misma produciendo unos vasos rectos y alargados. Este último signo es debido a esclerosis vascular y generalmente se acompaña de estrechamiento o irregularidad del calibre.
Cuando valoremos la irregularidad del trayecto hemos de tener en cuenta diferentes hechos como son: Las ramas periféricas y nasales de las arteriolas son fisiológicamente menos tortuosas que las temporales. Pueden existir variaciones congénitas de la tortuosidad vascular. La tortuosidad de las vénulas puede aumentar en casos de fallo cardiaco o de hipotensión sin necesidad de que exista un proceso hipertensivo. Aunque la mayor tortuosidad de las grandes arteriolas retinianas es un signo de esclerosis arteriolar, se pueden también observar con frecuencia en enfermos jóvenes en la fase precoz de la hipertensión.
Dentro de las irregularidades del trayecto vascular encontramos: Signo de Guist o tortuosidad venosa perimacular en el cual las vénulas perimaculares aparecen muy tortuosas, como en sacacorchos o tirabuzón (Ver foto siguiente). Signo de Bonnet . La HTA hace que las bifurcaciones arteriales adopten una morfología característica en letra Omega o en ángulo recto. |