| La buena aceptación en el
ámbito oftalmológico e incluso fuera de él, del
DICCIONARIO TERMINOLÓGICO DE OFTALMOLOGÍA, así como
las sugerencias recibidas por múltiples colegas, nos ha
impulsado ha realizar una segunda obra sobre este tan
cambiante y complejo tema de la TERMINOLOGÍA
OFTALMOLÓGICA. En la presente hemos incluido 6.537
términos; es decir, 2.471 más que en nuestra primera
publicación sobre el particular. Este importante
incremento se ha hecho a base de incorporar términos que
no provienen exclusivamente de la ciencia oftalmológica,
sino que son originarios de la farmacología, de la
patología, de la clínica, así como de aparataje e
instrumental. No se nos ocultó que, a medida que
fuésemos realizando la incorporación de nuevos
términos, en gran parte estábamos cambiando el mismo
objetivo de la publicación, pero no es menos cierto que
eso es justamente lo que se nos había, insistentemente,
pedido por muchos colegas.
Nos encontramos, por consiguiente, ante una obra que intenta recopilar los términos que el oftalmólogo usa, o puede usar, en su práctica profesional y favorecer así un acceso directo al significado de ellos. La "cuestión terminológica" no deja de ser un importante tema en el momento actual y las causas de su crisis son variadas. Entre todas ellas destaca, en nuestra opinión, el que la Oftalmología ha sido edificada a partir, básicamente, de las aportaciones y puestas al día del saber generado en el siglo XIX y que se continúa de forma casi ininterrumpida hasta la mitad de nuestro siglo XX. Es a partir de ese momento en el que la Oftalmología americana inicia su constante e imparable ascensión reelaborando, en muchos casos, unos nuevos conceptos, que si bien no son nuevos en sí por ser generados años antes por la Oftalmología europea son modernos en la medida en que son acuñados con nuevos términos e incluso inmersos en, algunos casos, en una nueva significación clínica y patológica. De aquí sin duda surge gran parte de la "variedad" terminológica. Si a esta circunstancia le añadimos el hecho de que la Oftalmología, al igual que otras ramas de la Medicina adopta y asume la investigación generada por otras parcelas de la investigación científica y tecnológica, nos explicaremos el cómo surgen además nuevos términos que el oftalmólogo tiene que usar, aunque no hayan nacido en el seno de la propia Oftalmología. Toda obra, y ésta lo es, es siempre el resultado de una ilusión jamás colmada, de ahí que somos conscientes de nuestras imperfecciones y de nuestras carencias, pero nosotros nos sentiremos ampliamente satisfechos si en la biblioteca de un importante número de oftalmólogos figura esta publicación y le ayuda en algo al siempre difícil trabajo del ejercicio de la Medicina. |